Semana 28: crecer jugando

Los juegos no sólo son una gran alternativa de diversión, sino también un momento de comunicación y acercamiento con tu bebé. Y si toda la familia participa, mucho mejor…

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¡A jugar en familia!

Existen juegos muy adecuados para bebés de esta edad que les permiten mejorar sus habilidades físicas y cognitivas. Tu bebé se va a divertir mucho si, por ejemplo, le das la punta de una bufanda y tú tomas la otra y jalas. También los sonajeros o juguetes con sonido pueden esconderse para que él los encuentre.

Los juguetes con música le llaman mucho la atención, igual que las pelotas de goma o trapo. Prueba hacerla rodar en el piso para que aprenda como empujarla. También puedes incorporar una caja vacía y tirar la pelota adentro, varias veces. La idea es que él la tire adentro también. Algunos juegos son muy baratos, por ejemplo, corta fotos de una revista, pégalas en una hoja y muéstrale qué es cada cosa. Seguramente terminará rompiendo el papel. Esto le ayuda a desarrollar los músculos y coordinar sus movimientos.

Es importante que menciones por su nombre todos los objetos que tiene a su alrededor mientras juega, y todo lo que están haciendo, ya que así empieza a entender las palabras y ampliar el abanico de actividades que tienen un sonido específico.

Toda la familia puede participar en estos juegos, especialmente si tiene hermanos mayores, porque lo ayudan a aprender y a crecer sano. Aparte de los juegos, pueden cantarle o leerle un cuento, colaborar en sus baños o darle de comer. De cualquier manera, no dejes a tu bebé solo con tus hijos mayores salvo que sean adolescentes, es decir, lo suficientemente responsables como para cuidar a un bebé.

Estas actividades en conjunto son muy positivas para todos tus hijos. Los bebés aprenden a imitar a sus mayores, a ver, escuchar y hacer diferentes cosas. Y para los hermanitos es una forma de lidiar con sus celos. Es importante que entiendan que no fueron reemplazados por el pequeñín y que no dejaste de quererlos.

¡Y claro que los quieres! Por eso deberías pensar paseos o actividades exclusivas para ellos, por ejemplo, cenas especiales con su comida favorita cuando el bebé ya está durmiendo, películas o visitas al parque. También puedes contarles historias de cuando ellos eran bebés, y así entenderán que ellos ya recibieron igual atención y cuidados en su momento.

Todos tus hijos necesitan tu cariño y atención. Si ya estás trabajando todo el día, Permítete un rato cuando llegues para pasarlo con tu pequeñín, aunque vuelvas agotada. A veces un momento de relax y mimos con tu bebé te va a hacer sentir renovada. Besos, abrazos, canciones, juegos y todas las expresiones de cuidado que puedas darle serán recompensadas con sonrisas, caricias y mucha alegría.

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