Semana 18: medidas de seguridad

Parece que fue ayer cuando entraste a tu casa por primera vez con esa criaturita increíble en brazos. Ahora disfruta mirándote a los ojos y te sonríe cuando le hablas… Es una etapa hermosa, pero debés atender ciertas medidas de seguridad.

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¡Agarrando todo!

En algunas semanas podrás llamar a tu bebé por su nombre y lo entenderá. Observarás que ya reconoce y elige cuál es su juguete favorito entre muchos y puede tomarlo. En cualquier momento se va a parar solo y empezará a deambular. Es un proceso fascinante.
Todavía necesita que lo sostengas por debajo de los brazos para pararse, pero eso no le impide moverse de un lado al otro con tu apoyo. Los ejercicios panza abajo rindieron frutos y ahora logra levantarse con la fuerza de sus brazos. Desde esa posición “estratégica” puede mirar su mundo cada vez más gigante.

Se sienta brevemente sin que lo sostengas. Para él es un logro vital de control de su espacio y para ti muy liberador, porque buenos músculos son sinónimo de más diversión.
Boca arriba su descubrimiento más entretenido son los pies, que intenta alcanzar todo el tiempo con sus manos cada vez más abiertas y con sus dedos más desarrollados. Incluso ahora puede pasarse un objeto de una mano a la otra y no por casualidad. Es una acción completamente voluntaria. Por ahora es rudimentario, recién a los 8 meses perfecciona esta habilidad.

Mejor prevenir que curar

Como cada día se mueve más por todos lados tienes que extremar precauciones para evitar cualquier riesgo. Algunas recomendaciones básicas en esta etapa son no dejarlo nunca, sin excepción, solo en la tina (pequeña o grande) ni siquiera por un segundo. Y aunque suene obvio, tampoco lo dejes nunca en un lugar alto. No te olvides que es todavía muy frágil para exponerse a estas situaciones y los golpes en la cabeza suelen tener repercusiones a largo plazo. Si se cae fuerte, no dejes de consultar con el médico. Además evita que tu bebé este cerca de los enchufes, que deberían estar tapados.

Además, hay que tener cuidado si se quedan con los hermanos mayores. Muchos hermanitos reaccionan con celos ante la llegada del nuevo integrante de la familia. Pueden lastimarlos sin querer, incluso un “abrazo” muy fuerte o un juguete no permitido podría hacerle daño. Creen que fueron reemplazados en tu cariño y siempre es bueno que les hagas entender que no dejaste de quererlos.

Este comportamiento puede registrarse también en mascotas, sobre todo aquellas criadas en departamento. Muchas veces sienten que el bebé los reemplazó y pueden tornarse agresivos, aunque no tengan ningún historial en ese sentido. Por esta razón, no lo dejes nunca solo con ellos.

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