Poniendo todo a punto

Hay una serie de asuntos que pueden resultar aburridos pero son absolutamente importantes y, además, tienen la ventaja de que dejarán de preocuparte una vez que hayan hecho las elecciones necesarias. Es más, les darán tranquilidad.

Poniendo todo a punto

La importancia de la cobertura médica

Algo fundamental es tomar decisiones sobre la cobertura médica. ¿Tienen un plan familiar, o cada uno cuenta con uno propio? Piensen que, por cómodo que les pueda resultar mantener esos planes que, probablemente, tienen desde hace tiempo, en breve la situación cambiará. Aún más: en este mismo momento, durante el embarazo, las cosas están cambiando, y por eso precisan otro tipo de atención.

Seguramente la seguridad social o prepagada que tienen cuenta con coberturas especiales como por ejemplo los planes mamá que los resguardan durante todo el embarazo y, aun después, hasta que el niño cumple el año. Asegúrense de tener un buen plan familiar. Sin embargo, si su idea es cambiar de cobertura recuerden que la mayoría de las prepagadas practica tres meses de carencia (es decir no la pueden utilizar durante ese lapso de tiempo) a nuevos asociados y éste no es el momento para hacerlo.

En algunos casos, las compañías de medicina prepagada suelen tener distintos planes de acuerdo con los presupuestos familiares. Al elegirlo, es importante saber que tiene buena cobertura en medicamentos; aunque eso eleve la cuota que paguen mensualmente, terminará siendo mucho más conveniente: por sano que sea, en sus primeros meses su hijo demandará muchos cuidados, y no todos se les pueden ocurrir antes de pasar la experiencia de ser papás.

Reacomodando la casa para la llegada del bebé

Llamen un profesional y revisen cuidadosamente la casa: ¿qué modificaciones es preciso realizar para que sea un espacio seguro para la vida con un pequeñito? Hagan una lista detallada de los trabajos que haya que hacer (elementos de seguridad en escaleras, ventanas, balcones; tomas de electricidad, calefacción, etc.), pídanle un presupuesto en el que diferencie costos de mano de obra y también de materiales. Hagan lo mismo con otro profesional de confianza. No sólo podrán comparar cuánto cobra cada uno por su trabajo, sino que también les permitirá comparar qué precios obtienen por los materiales y, si tienen dudas, averiguarlos tú misma. También es importante que la lista de modificaciones necesarias sea completa: no es preciso que todo se haga de una vez, por ejemplo, pueden planificar las obras por etapas, según vaya creciendo el niño y vayan manejando el presupuesto.

La prioridad, por supuesto, debe ser el cuarto del bebé: además de adecuar la habitación, controlando que no haya corrientes de aire o artefactos de calefacción que no funcionen correctamente, asesórense sobre seguridad y funcionalidad de los muebles antes de comprarlos. Tengan presente que los muebles multifuncionales se van adecuando a las distintas etapas de la vida de su hijo, con lo cual servirán aun cuando no sea bebé; suelen ser una inversión importante que, bien realizada, podrán disfrutar por años. Piensen también dónde van a cambiarlo, si vale la pena comprar un cambiador, si quieren uno que incluya tina, o si prefieren usar otro artículo de baño, como una bañerita.

Su auto: ¿es seguro?

No olviden evaluar también el auto: ¿qué costos representa?, ¿paga un costo de seguro elevado?, ¿es un modelo seguro para viajar con un bebé? Averigüen precios de mercado y ventajas de otros modelos, quizás inicialmente represente un gasto mayor, pero a la larga ganarán en tranquilidad y comodidad. Un auto seguro puede ahorrarles incomodidades y muchos dolores de cabeza.

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